sábado, 9 de diciembre de 2017

TORNEOS PORTUENSES DE EMPRESAS Y AFICIONADOS

En la pequeña intrahistoria del fútbol portuense, hay que consignar el breve capítulo que protagonizaron los equipos de empresas de hostelería, por lado, y los de aficionados y enteramente amateur por otro. Tuvieron sus antecedentes en un denominado campeonato de adheridos, allá por los años cincuenta, que terminó siendo reconocido por la Federación Tinerfeña de Fútbol.
Los torneos de hostelería y aficionados venían a llenar el tiempo estival, cuando paralizaban las competiciones oficiales. El Peñón, aún con cancha de tierra, quedaba disponible. Los equipos participantes abonaban una reducida cuota para gastos de uso y mantenimiento, a veces un duro o diez pesetas por jugador o ficha.
Hubo de todo: rivalidad, calidad, entusiasmo, emoción, goles de nivel, paradas, lesiones, discusiones y hasta agresiones... Algunos encuentros registraban una notable afluencia de espectadores, muchos de ellos extranjeros que, animados por los empleados que les atendían o servían en el hotel, acudían curiosos para apoyarles. Los que éramos devoradores de fútbol a tan temprana edad disfrutábamos.
Que recordemos, hubo al menos dos ediciones del campeonato de hostelería. Las Vegas, Valle Mar, Tenerife Playa, Bélgica, Oro Negro, Taoro, Dinámico, Martina... En una final Valle Mar-Oro Negro, los graderíos estaban casi repletos, como si de un partido oficial se tratara. En esa ocasión, el duelo entre José María Salazar, central del Oro Negro, y Antonio Méndez (q.e.p.d.), delantero centro del Valle Mar, fue épico.
Luego disputaron competiciones los aficionados, si bien, al principio, no sin discusión, hubo acuerdo para admitir hasta dos jugadores federados por equipo. Team Playa, Estrella del Norte, Ucanca, Chiclaneros, Once Amigos, Bambino, Peseta, Royal, Ye-Yé, Cilantro, Durazno, Peña Celtic, Cariocas, Super 2000, Nuevo Club, Puerto Cruz Aficionado, Peñita, Cima Club, Oriental... son nombres para el recuerdo de quienes practicaron, se esmeraron, emularon y entretuvieron a muchos seguidores durante las épocas veraniegas.
Algunos episodios memorables. Por ejemplo, cuando se enfrentaron Peseta y Royal, el primero con once futbolistas y el segundo con seis. A pesar de la inferioridad numérica, Royal resistió y llegó al desempate mediante penaltis. Sorprendentemente, transformó más que su rival y pasó a la siguiente ronda.
O cuando en plena prohibición de fichar extranjeros, Gilberto Hernández, al frente de Cariocas, concertó con un ciudadano italiano, Alessandro Pietro Riva, su participación en un partido decisivo: “¡No puede jugar!, alineación indebida, se le descuentan los puntos”, se escuchaba en el exterior de los vestuarios, mientras se tensaban los ánimos. El caso es que, al final, no disputó el encuentro.
Tiempos de entretenimiento y diversión futbolera. El Peñón no descansaba en verano. Y muchos gozaban con lo que era algo más que un sucedáneo balompédico en plena década de los sesenta.

viernes, 8 de diciembre de 2017

DESIGUALDAD LABORAL PATENTE

Siguen las camareras de piso, las populares 'kellys', con su reivindicación de mejores condiciones laborales y hasta con amenaza de huelga en fechas señaladas, cuando los últimos registros del mercado laboral ponen de manifiesto que no hay forma de reducir la brecha. Al contrario, es como si el desempleo se cebase con las mujeres: según las oficinas de los servicios públicos (antiguo INEM), el incremento del paro del pasado mes de noviembre se elevó a siete mil doscientas cincuenta y cinco personas, de las que doscientas ochenta y seis son hombres y seis mil novecientas sesenta y nueve, mujeres, o sea, el 96 %, a cuatro puntos de la totalidad. Estas cifras dejan el paro femenino en nuestro país en dos millones ocho mil seiscientas dieciocho personas.

Cifras que imponen y que revelan la magnitud de la brecha: por cada hombre sin puesto de trabajo, hay veinticinco mujeres nueves en paro. En un informe de la central sindical Comisiones Obreras, el nivel de desempleo de las mujeres en nuestro país se sitúa en un 57,8 %, es decir, casi dos puntos por encima del registro del año pasado en esta misma época. En noviembre de 2015, las mujeres en paro representaban el 54,9 % y en el mismo mes del año 2007, antes de la gran recesión, eran el 39,8 % del paro registrado. Es lógico que con estos datos sobre la mesa, la secretaria de Mujeres e Igualdad del sindicato, Elena Blasco, haya valorado que la brecha de género en materia de empleo es imparable. “Con estas cifras -afirmó- está claro que para las mujeres no hay salida de la crisis”.

Su argumentación se basa en que la precariedad laboral está caracterizada, entre otras cosas, por la temporalidad. La tendencia se va prolongando. Y así, el acceso al empleo se complica no porque sean muchas más las mujeres paradas sino que el empleo que se genera es para los hombres.

Ello confirma las conclusiones a las que llega el informe del Consejo Económico y Social (CES), titulado La participación laboral de las mujeres en España, entre las que destaca que éstas se encuentran cada vez más distanciadas de los hombres en lo que se refiere a mejorar tasas de empleo y desempleo. El más bajo empleo en las mujeres, según este informe, repercute en que las tasas de paro resultan, casi sistemáticamente, más elevadas, lo cual es indicativo de que las mujeres en el mercado de trabajo se ven afectadas por el paro con mayor frecuencia que los hombres.
Para el CES, las condiciones de trabajo son un factor determinante de la participación laboral de las mujeres en nuestro país. Se habla mucho de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres pero todo da a entender que sigue siendo un objetivo lejano, pese a los avances que se han ido produciendo. Tales condiciones se ven agravadas con los tipos de contratación, con la distribución del tiempo de trabajo durante la jornada laboral, con los salarios y ocupaciones en los respectivos sectores de actividad, de modo que, al final, se constata una notable desventaja en el ejercicio profesional femenino.

No es de extrañar entonces que la brecha salarial de género en nuestro país se aproxime al 15 % y que la pensión media de jubilación sea de setecientos cuarenta y tres euros al mes para las mujeres y de mil cientos noventa y siete para los hombres.

Lo dicho: la igualdad parece lejana.

jueves, 7 de diciembre de 2017

GAS SÍ, GAS NO

Gas sí, gas no. Esta es la cuestión. No sabemos hasta dónde alcanzará la polémica pero igual se convierte en una de las más animadas. El proceso ya está en marcha: la Dirección General de Industria y Energía del Gobierno de Canarias ya ha adjudicado las obras de instalación de canalizaciones de gas natural, al menos en el Puerto de la Cruz, donde, que sepamos, el Grupo de Asamblea Ciudadana Portuense (ACP) ha dicho nones con rotundidad. Prácticamente al mismo tiempo, por un lado, el alcalde de La Laguna, José Alberto Díaz (CC), se manifestó enérgicamente en contra: “no dejaremos que se imponga el gas como sistema de consumo energético en el término municipal”; y por otro, tres grupos políticos del Cabildo Insular de Tenerife (CC, PSOE y PP) se pusieron de acuerdo para rechazar una moción presentada por Podemos en la que interesaba la reconsideración de la introducción del gas en la isla pues esta industria bloquearía el desarrollo de las energías renovables.
Si repasan las posiciones de las siglas, se adivinarán de inmediato las contradicciones.
Parece faltar información, desde luego -en el Puerto preguntamos a más de diez personas por el hecho y ¡las diez! respondieron que no sabían nada-, y que los propios partidos políticos no han fijado posición o no han podido ni han sabido transmitirla. Las incongruencias saltan a la vista: mientras en la ciudad turística, la alianza gubernamental (PP+CC) se desentiende diciendo que las del gas no son sus competencias, en Aguere, su alcalde, alega que la parcela donde se va a instalar la zona de depósitos y la distribución complementaria “está incluida en el ámbito del Plan Especial de Protección y Rehabilitación de la Vega de La Laguna, en suelo clasificado rústico y de protección de la agricultura tradicional de interés estratégico”. La colisión con el planeamiento urbanístico vigente es, en este caso, flagrante.
Otra referencia al Puerto de la Cruz, donde ya veremos si la apertura del expediente a exposición pública sirve para algo, para una o dos alegaciones, queremos decir, conocida la proverbial resignación de la población portuense. El caso es que están previstos unos ciento diecinueve kilómetros de canalizaciones en calles de distintos núcleos I(no solo casco, también El Durazno, La Vera, Punta Brava...). De materializarse la actuación, que se armen de paciencia los vecinos y conductores, amén de que los policías locales redoblarán sus tareas.
En el Cabildo Insular, la oposición de Podemos ha sido rebatida por el director insular de Fomento, Miguel Becerra, quien admite un debate: si es el gas o el diesel el combustible que va a acompañar a las energías limpias durante los años necesarios para la implantación. E introduce un criteruio economicista: el gas representa un ahorro de cien millones de euros anuales en la generación de energía eléctrica frente al diesel.
No se quedó atrás el portavoz del Partido Popular (PP) en la institución cabildicia: aseguró que el gas es el combustible fósil más limpio, no produce azufre y reduce hasta un 30 % la emisión de dióxido de carbono en la isla, algo así como un millón de toneladas anuales.
La controversia está servida, al menos en su fase preliminar, a la que seguirá el fondo económico, es decir, intereses. Ya veremos, por cierto, el sesgo mediático. Gas sí, gas no.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

CON ÁNIMO DE REFORMAR

Treinta y nueve años cumple hoy la Constitución Española. Es un aniversario sacudido por la controversia de quienes la cuestionan, de quienes quieren reformarla, de quienes se resisten, de quienes abogan por otro modelo o forma de Estado...
Pero la Constitución nació con vocación de resistir las crisis, incluso las más difíciles de vislumbrar. Por eso, hasta donde haya racionalidad política, cualquier planteamiento revisionista debe ser fruto, cuando menois, del mismo consenso que presidió su elaboración, allá a finales de los setenta del pasado siglo.
Cierto que las circunstancias son distintas pero las exigencias, las mismas. España ha disfrutado, con la Constitución, de un largo período de estabilidad. La siempre difícil convivencia ha ido madurando, pese a los vaivenes y las diferencias. Pero la solidez de los cimientos ha permitido sortear los temporales. Claro que los de la crisis y de la corrupción dieron lugar a un escenario en el que no solo cobraron fuerza nuevos actores con tendencias a la radicalidad o al populismo incontrolado sino en el que han ido surgiendo ambientes de desazón, de desconfianza y hasta de escepticismo, reflejados en un ambiente muy extendido de desafección política, de rechazo y de incredulidad.
Con esa vocación pervive casi cuarenta años después. Con los mismos valores que la inspiraron. Pero aceptando que hay otras realidades que requieren un examen profundo para proceder a su adaptación. Ahora, por fortuna, hay elementos que serían muy útiles en el proceso de revisión: experiencia, madurez política y espíritu de diálogo. Todo ello debe confluir en un análisis concienzudo que se traduzca en propuestas aptas para ser debatidas con la máxima fluidez y con el propósito de alcanzar el acuerdo más satisfactorio posible. Sin prisas, sin sobresaltos, sin atajos improvisados.
Estamos de acuerdo en que la reforma es necesaria. Se trata de mejorar el texto aliviando tensiones y cualificando las bases democráticas que han demostrado, por cierto, su firmeza. Mejorar para alargar las vías que nos dimos y en las que todos cabemos. La libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo siguen siendo valores primordiales, luego todos los demás derivados deben responder a las demandas sociales y políticas que enrarecen el presente y requieren un tratamiento adecuado para el futuro, para otro largo período en el que sea posible convivir y avanzar por la senda de la modernidad y del progreso social.

martes, 5 de diciembre de 2017

MARÍN, EN EL RECUERDO



En vísperas constitucionalistas, decimos adiós a Manuel Marín, diputado constituyente, ex vicepresidente de la Comisión Europea y ex presidente del Congreso, un socialista pata negra -si se nos admite la expresión- que acreditó a lo largo de su trayectoria una gran valía política, profesional y humana.
Le conocimos en Bruselas, en ocasión de dos viajes acompañando a Jerónimo Saavedra, durante su segunda presidencia de la Comunidad Autónoma que Marín conocía a fondo, por cierto, especialmente en el ámbito agrícola, donde trabó amistad con Leopoldo Cólogan, Roberto Góiriz y otros dirigentes del sector primario. Después, trabajó codo a codo con José Segura, cuando este volcaba en el Congreso de los Diputados todo su quehacer en materias como el transporte, la energía y el Régimen Económico Fiscal (REF), además del cambio climático.
Precisamente, por medio de Segura, Manuel Marín, entonces diputado de la Cámara baja, presentó nuestra tercera candidatura a la alcaldía del Puerto de la Cruz, allá por noviembre de 2002, el lunes 25 concretamente. El acto tuvo lugar en el desaparecido cine ‘Chimisay’. Los periódicos de la fecha dieron cuenta de la asistencia de unas cuatrocientas personas, entre las que figuraban destacados dirigentes y candidatos socialistas.
Diario de Avisos, en crónica firmada por Agustín M. González, alude a Marín que recomendó “rigor, sentido de la responsabilidad, solidaridad, cercanía a los ciudadanos e ir un poquito más allá que los otros partidos”.
Quien luego sería presidente del Congreso, explicó en su intervención la importancia de lo local y la evolución del municipalismo español. Luego, al término del acto, quiso cenar en un lugar donde pudiera ver el mar. Así fue: en el restaurante ‘Rancho Grande’, junto a Antonio González y Francisco Carrillo (q.e.p.d.), compartimos mesa y mantel, recordando a compañeros que habían quedado en el camino y hablando de proyectos. Hasta las primeras señales de debilidad de la socialdemocracia aparecieron en aquel encuentro que hoy evocamos no sin cierto pesar por el fallecimiento de alguien que lo dio todo para producir avances y logros sociales.
Que se lo digan a los universitarios que se acogieron al programa Erasmus. La iniciativa de Marín fue decisiva para impulsarla y consolidarla.
Le recordaremos siempre.

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lunes, 4 de diciembre de 2017

PRÉSTAMOS PARA EL FONDO DE RESERVA

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social, popularmente identificado como 'hucha de las pensiones', se agota. Las cifras que se conocieron días pasados eran reveladoras: el Gobierno dispuso 7.792 millones de euros para abonar la paga extra de las pensiones de diciembre. De ellos, 3.586 millones fueron sacados de la hucha. Eso significa que solo restan en el Fondo 8.095 millones frente a los 66.815 millones que quedaron registrados en 2011. O sea, queda lo justo para pagar una mensualidad más.
Si hay informaciones inquietantes, esta, sin duda, es una de ellas. Aderezada, por cierto, con algunas otras especies que circulan por la red, como si se quisiera echar más pimienta al pote. El Gobierno, para tranquilizar al personal, dice que habrá que recurrir a los préstamos como fórmula para financiar estas obligaciones: se ve que lo de recomendar planes privados no cuajó. Se sabe que el Fondo de Reserva estaba adquiriendo deuda española con intereses negativos, o lo que es igual, está pagando para tener títulos del Tesoro español. Y es conocido también el anuncio del Gobierno de recurrir a emisiones de deuda para financiar el déficit de la Seguridad Social cuando la hucha se vacíe del todo, de manera que (el secretario de Estado de Presupuestos, Alberto Nadal, dixit) el sistema de pensiones está garantizado con el total de los ingresos públicos.
Ahora, la alternativa son los préstamos, los que concede el Gobierno a la Seguridad Social, previa consignación en los Presupuestos Generales del Estado. Es un préstamo (importe de 10.192 millones de euros) que no devenga intereses y ha de ser devuelto en un plazo de diez años a partir de 2018. Con la operación se garantiza el abono de las pensiones extra tanto de junio como de diciembre.
Naturalmente, las dudas sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones se acentúan. Es el Estado el que tiene que pagar, pero cómo se garantizan los recursos del Estado. Los expertos y los reponsables de los partidos políticos tienen materia en la que afanarse. Y aunque la reducción de las necesidades de financiación de la Seguridad Social, según se ha sabido, es toda una esperanza, habría que aguardar a que se consolide un hecho fundamental: la subida de los ingresos. La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, en ese sentido, ha vaticinado que el presente ejercicio puede cerrarse con una recaudación récord.
Pero entre las previsiones, hay otra que preocupa sobremanera: al final de 2017, abonada la extra de las pensiones de diciembre, el agujero de las mismas representará, aproximadamente, la mitad de todo el déficit del Estado. Eso, por decirlo de alguna manera, es todo un reto presupuestario para el Gobierno. Se supone que no va a estar recurriendo a los préstamos permantemente y que debe propiciar una solución estable y lo menos gravosa. Se trata, entonces, de concretar, con el máximo respaldo político, una reforma estructural en la, sí o sí, hay que incluir ingresos adicionales. Porque con los actuales, demostrado, no basta.

sábado, 2 de diciembre de 2017

EL DEPORTE LOCAL, BAJO MÍNIMOS

En el curso de una comparecencia en Gente Radio, en directo, días pasados, invitación de Gregorio Dorta, para hablar de viejos tiempos y de apreciaciones de la actualidad deportiva, surgen las demandas y las quejas de los oyentes. La situación del deporte en el municipio, principalmente en lo que concierne a las instalaciones y ayudas a los equipos de base, es objeto de preocupación e inquietudes por lo que pudo constatarse.
Respondimos de la forma que nos pareció más consecuente: los problemas de la gestión deportiva no son fáciles de resolver cuando escasean los recursos. Pero mucho menos cuando hay un gobierno que no es sensible o no dispone de un modelo o proyecto con un mínimo sostén para saber qué es lo que quiere hacer y hasta dónde puede llegar. Por eso, tratamos de encontrar un punto de equilibrio en la actuación del concejal, que tiene sus responsabilidades, sin duda, pero no es el único. Si falta lo elemental, ese modelo al que nos referimos, y si no hay arropamiento, es difícil desarrollar con provecho los objetivos que se trata de alcanzar. Que falta saber cuáles son, por cierto.
Escuchando los testimonios -todos de queja, prácticamente-, la realidad es que parece haberse abierto una vía de descontento e insatisfacción. Lo más inquietante es no saber qué va a pasar en un futuro a medio y largo plazo. A corto, se tratará, suponemos, de parchear y salir del trance. Por ahora, se constata que está bajo mínimos.
Preguntan, por ejemplo, por la situación de la antigua piscina deportiva municipal, instalaciones abandonadas que dan opción a publicaciones fotográficas periódicas en alguna red social. Claro, a la espera de que comiencen las obras de un proyecto promovido por el Cabildo que hará del recinto un centro insular de tecnificación deportiva acuática, la situación del recinto es un compendio de visiones negativas en medio de la desidia. Recordemos que hubo que desalojar a okupas. Hasta alguna peligrosidad física sigue representando el actual aspecto. Extraña que todavía haya personas que crean en una solución intermedia, cuando la inundación de la sala de máquinas hacía inviable la continuidad. Dijimos que lo preocupante o lo que más interesa es el porvenir, a saber, el carácter futuro de esa instalación, si el Cabildo pasa a ser titular, cómo se regulará el funcionamiento de la instalación, qué administración habrá de abonar un cánon anual a la Demarcación de Costas (se dice que setenta mil euros anulaes), qué opciones restan a los diezmados clubes locales que han tenido que emigrar a otras localidades... Ese es el debate, o lo que hay tratar. Nos parece. Y si es posible ahora tener un cuidador o vigilante y hacer un mínimo adecentamiento para sortear la tentación fotográfica de denuncia, mejor.
Una señora dice que está cansada de que su marido se queje constantemente de que no hay dinero para el club infantil de fútbol al que está ligado. Es la expresión desesperada de la escasez de ayudas públicas, para algunos equipos básicas con tal de llegar a final de ejercicio en las competiciones. Son cortas y llegan tarde, cuando llegan, dice. Volvemos a lo del modelo y a las previsiones: ahí sí que debe moverse el concejal-delegado, sobre todo después de que algunos compañeros del gobierno local hablasen no hace mucho del saneamiento de las cuentas municipales.
Otro oyente del programa de Gregorio Dorta dice que es una lástima que se hayan llevado al sur un torneo de fútbol de promesas, promovido por la fundación José Ramón de la Morena, disputado el pasado año en El Peñón. Nuestra respuesta, después de ponderar los aspectos positivos de promoción y demás, es que no pasa nada por ese cambio de escenario: que lo preocupante es lo del párrfafo anterior, que los equipos de las categorías de base locales no sepan con qué ayudas públicas van a contar, que haya dirigentes que se quedan en el camino porque, en su voluntarismo y en sus capacidades, todo tiene un límite, que los niños, en fase de aprendizaje, se sientan poco atendidos y estimulados hasta el punto de que prefieren practicar otros deportes. Y que tengan que entrenar y jugar en un campo mal mantenido que además es insuficiente. Eso es lo que verdaderamente debe preocupar, por muy atractivo y por muy televisado que sea un torneo de promesas.
En fin, respetables testimonios que reflejan la inquietud y la sensibilidad ante el hecho deportivo local que requieren, por parte de los responsables, de determinaciones más firmes y concretas. Pocas canteras como la futbolística portuense. Pero, con esta realidad, la más desaprovechada, posiblemente.

viernes, 1 de diciembre de 2017

AMENAZAS AL TURISMO MICE

En la Feria IBTM World de Barcelona de estas fechas, se ha hablado con preocupación de dos hechos: por una parte, de la disminución de visitantes a Catalunya tras el referéndum del pasado octubre, cifrada en un 4,7 %, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la mayor caída desde 2011; y por otra, de los factores que, a escala universal, amenazan el concepto de turismo MICE, un acrónimo en inglés, que engloba reuniones, incentivos, congresos y exposiciones, es decir, se trata de aquel viaje que agrupa a varias personas (por lo general, más de nueve) que se reúnen en un mismo lugar para asistir a un evento de índole social o empresarial.
Esta modalidad turística (hasta hace unos años conocida en el argot simplemente como 'turismo de congresos') es directamente beneficiosa para los empresarios cuyos servicios han sido contratados para acoger la convocatoria correspondiente. Pero con ella también salen ganando otros sectores productivos como los transportes (taxis, principalmente), restauradores, tiendas y comercios, espectáculos y derivados. El destino escogido sale ganando, desde luego, pues se proyecta y se da a conocer entre quienes no lo conocían. Si la impresión es buena, estamos en la antesala de viajes posteriores, si se quiere, más lúdicos o vacacionales. Algunos expertos coinciden en señalar que el turismo MICE desempeña un papel importante en la desestacionalización de la demanda, un hecho primordial para el desarrollo de una industria turística rentable y sostenible, con teóricos efectos positivos para la creación de empleo estable o de larga duración.
Los datos de Catalunya servirán para que los catalanes, de nuevo convocados a las urnas, reflexionen sobre las consecuencias de las aventuras y de las irresponsabilidades. Se trata de un descenso notable: hasta octubre, habían visitado esa comunidad 17,2 millones de turistas, un 6,6% más que el año anterior.
Y en cuanto a los factores amenazantes para el segmento MICE, el sector turístico los contempla con inquietud. Se trata del proteccionismo impuesto por las políticas del presidente USA, Donald Trump; del aislacionismo, derivado de la salida del Reino Unido de la Unión Europea; y del terrorismo, en cualquiera de sus métodos, casi siempre a la sombra del Estado Islámico. Ahí tenemos el más reciente ejemplo de Egipto, cuando empezaba a asomar la cabeza, turísticamente hablando.
El autor del informe anual de tendencias y perspectivas presentado en la Feria de Barcelona, Rob Davidson, ha sido tajante en sus conclusiones: el turismo marcha, el crecimiento de algunos países, como España, es indiscutible; pero las sombras del proteccionismo norteamericano se ciernen sobre el ciclo de expansión económica. Estados Unidos, en su opinión, ya no es un país tan abierto, teniendo en cuenta sus políticas de acceso y de migración. Otro tanto puede decirse del Reino Unido tras la consumación del 'brexit'. Según explica Rob Davidson, el auge del proteccionismo y el aislacionismo “representa lo contrario a la filosofía del turismo de reuniones”.
Hay, no obstante, perspectivas optimistas: los viajes de incentivos han consolidado la recuperación advertida en 2016 y las convocatorias o encuentros 'cara a cara' recuperan posiciones frente a las discusiones on line (ordenadores, telemática y videoconferencias) que se habían consolidado.
En fin, datos y tendencias que siguen situando al turismo en un primerísimo plano de interés. Veremos cómo se desenvuelve en 2018.

jueves, 30 de noviembre de 2017

CACHARROS SIN CASTAÑAS

Por primera vez en treinta y siete años, ayer, víspera de San Andrés, fecha de tradiciones, no hubo castañas en espacios públicos del Puerto de la Cruz. Cacharros sí que hubo, con menores y escolares sobre todo, que mantuvieron vivo, al menos, el ruido característico que, en otra época, cuando había que correr delante de los guardias, y luego, cuando la cosa se modernizó pese a las restricciones de las vías peatonales, era ensordecedor. Precisamente, pensando en cultivar las tradiciones, en conocer su origen, en fomentarlas y en evitar su desaparición, en hacer buen uso del costumbrismo, se llegaron a hacer, a principios de la década, en plena vía pública, talleres y actividades específicas que, además de valor participativo, servían de animado marco de convivencia. Algunas reminiscencias, las promociones de algún establecimiento privado y los afanes en algún barrio, puede que sorteando algunas exigencias, intentaron salvar el trance.
El Puerto está acostumbrado a perder cosas, a que desaparezcan iniciativas. En este espacio de la red, hemos escrito sobre el particular. Algunas de esas pérdidas han sido dolorosas y aún hoy sirven de evocación de un tiempo pasado, acaso más emprendedor o más creativo.
La tendencia ha terminado afectando a este fruto seco de temporada que acompaña a vinos de estreno, a gofio amasado y a pescado salado. Ni había castañas ni siquiera el olor característico de sus asaderos. La gente curioseaba, reía con las ristras de latas y cacharros, con alguna exageración y con selfies. Pero faltaban las castañas. A principios de los ochenta, la celebración en plena plaza del Charco, con las viandas antedichas, era casi multitudinaria. Después, se produjo el traslado de los puntos de venta a la zona del refugio pesquero, próxima al antiguo embarcadero, ya con alternativas, desafiante al frío y con los extranjeros sin entender muy bien lo que pasaba: cacharros, ruidos, vino, paella, pinchos, mejillones... y castañas, siempre castañas.
Pero esta vez no. Una de esas polémicas a las que tan dados son los portuenses, con enfoques plurales pero casi siempre caracterizadas por los intereses particulares y los personalismos, ha primado sobre el tipismo consumidor y ha habido que saborear las castañas y el vino en otros sitios. El gobierno municipal no otorgó las autorizaciones correspondientes: muy inseguro debe andar con las concesiones administrativas, con los mercadillos al aire libre y con la ocupación de la vía pública que, al final, temiendo alguna consecuencia que complique más los antecedentes y alguna resolución judicial pendiente, no se atrevió a expedir siquiera un permiso temporal o provisional. Se echa en falta alguna explicación clara y coherente, no como lo ocurrido con la conexión de recarga para los vehículos eléctricos, ridículo donde los haya.
Vaya pueblo este, tan resignado e indolente, por un lado; tan crítico en apariencia; tan predispuesto para una controversia por otro pero escasamente comprometido a la hora de la verdad; y al final, viendo cómo se van perdiendo sus valores identitarios. Luego, con el malestar en conversaciones de plaza y esquinas, quiere arreglarlo todo. No se da cuenta de que, por fas o por nefas, se va quedando sin lo que le ha distinguido, lo que han copiado en otros sitios, sin lo que ha heredado. Porque no sabe, no puede o no quiere dar continuidad. ¿Dónde el emprendimiento, dónde las condiciones, dónde las facilidades? ¿Es tan difícil regular una fiesta popular? ¿Y luego se quiere gestionar una infraestructura marítima o una red de aparcamientos o un vivero de empresas?
A las nueve y media de la noche, los taxis volvían al costado norte, los niños se retiraban somnolientos -puede que preguntándose tanto cuento para esto- y cesaba el ruido en el pavimento o en el asfalto.
La síntesis es bien sencilla: cacharros sin castañas.
Otra pérdida más.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

UN MILLÓN DE KILOS DE PLÁTANOS



La noticia llama la atención, claro que sí: los plataneros canarios destruyeron días pasados, por decisión de ASPROCAN, la organización agrícola que los agrupa, y con la autorización de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias, un millón de kilos de fruta.
La cosa tiene su explicación: el exceso de calor en los pasados meses de septiembre y octubre y el ya cercano puente de la primera semana de diciembre han aconsejado llevar a cabo una pica, término con el que se conoce la retirada de la futa del mercado y, por consiguiente, su destrucción. Según los datos que se han conocido, la cantidad alcanza un 10 % de la producción, es decir, alrededor de un millón de kilos de la marca de corte semanal (en total, unos diez millones), no serán comercializados.
Y es que se produce una doble circunstancia: el exceso de oferta y la voluntad de evitar la caída de precios en la península. Hay antecedentes: en noviembre de 2010 ya se registró una inutilización de parte de la producción. La paradoja es que ese período es considerado como el de mejor cotización de los precios en el continente.
Según parece, muchos agricultores se han visto algo sorprendidos por la medida, precisamente porque nos encontramos en los meses del año de mejor comportamiento comercial. Claro que también se reconoce que al haberse adelantado el proceso de maduración de la fruta que debe ser cortada, ello influye en el aumento de la cantidad reducida, parte de la cual es objeto de la citada pica. Lo normal es que, en esta época del año, la marca esté en torno a los siete millones de kilos por semana: si ahora se han alcanzado los diez, el exceso es evidente. Fuentes del sector platanero han señalado que, de mantenerse ese nivel de recolección, lo consecuente sería mantener esa pica.
Parte de la fruta que se va a destruir y no se comercializa es destinada al Banco de Alimentos para atender necesidades asistenciales y alimenticias.
Muchos consumidores se han visto sorprendidos por esta noticia, hasta el punto de que una encuesta llevada a cabo por el diario digital canariasahora.com, en la que se preguntaba si “cree necesaria la ‘pica’ de plátanos para reducir el exceso de oferta y evitar la caída de precios”, un 58 % respondió negativamente frente al 39 % que dijo ‘sí’, mientras un 2 % no supo o no contestó.
Comoquiera que sea, y entendiendo medidas supuestamente proteccionistas y competitivas de la fruta, la destrucción de un millón de kilos de plátanos, cuando tanta gente necesitada hay, es delicada. Y aunque se haya explicado bien, con razones convincentes, cuesta aceptarlo.