sábado, 24 de febrero de 2018

EN LAS PROFUNDIDADES DE JINÁMAR

La voluntad pedagógica divulgativa es innegable en La sima del olvido (Boliche Productions), el largometraje documental de Juan José Monzón, proyectado en la noche del viernes en el Instituto de Estdios Hispánicos (IEHC). Tal es así que la obra termina resultando un antes y un después en el contexto de la lucha por la memoria histórica en Canarias.
La sima es Jinámar, en Telde (Gran Canaria), una localización que inspiraba -e inspira- miedo, temor, una suerte de tabú que realizaciones como la de Monzón, con la voluntad antedicha, va quebrando. Porque el documental, confeccionado desde distintas perpsectivas metodológicas, contiene valiosos testimonios que nos trasladan a los horripilantes hechos contextualizados en la represión en plena guerra incivil y a su terminación. Jinámar es el punto final, el último disparo, el empujón, la barbarie, el abuso, el afán asesino... pero también el oscurantismo, lo insondable, el olvido...
Este es el valor de La sima del olvido, hecho sin apasionamiento ni artificialidad, sin sesgo revanchista alguno. Este es un trabajo holístico que enriquece el imaginario colectivo. Los historiadores e investigadores aportan el fruto de sus trabajos. Familiares descendientes de personas que desaparecieron para siempre en la sima explican con lujo de detalles cómo fueron sacadas de sus domicilios, cuando operaban las brigadas del amanecer. Geólogos explican las características de esta chimenea volcánica demostrando que no tenía salida al mar, como tantas veces se repitió. Bioarqueólogos, genetistas y profesionales de la medicina forense exponen detalles de la investigación científica. El periodista y escritor José Luis Morales, autor del libro Sima de Jinámar, va conectando aspectos de su trabajo investigador, incluso el de las amenazas recibidas. Las imágenes de la entrada y alrededores de la chimenea tomadas desde drones son muy ilustrativas, como el descenso del propio Juan José Monzón haciendo de espeleólogo hasta el fondo de la sima, siguiendo los pasos y la búsqueda incansable de Juan Cantero que no puede por menos que emocionarse cuando va describiendo sus experiencias en búsqueda de restos, de más pruebas y hasta encontrar una ajada y supermarchita corona de flores que allí quedó acaso como último tributo a quienes murieron en la oscuridad más horrenda.
La trama discursiva está construida con rigor y tiene todo el sentido de mostrar, sin distorsiones artificiales, sin recursos cinematográficos, lo que allí pudo haber ocurrido. Un cráneo con un orificio, otros restos óseos, algunos objetos recuperados son las pruebas, válidas para seguir investigando. La resistencia hasta el empujón final del 'Pollo florido', un destacado practicante del deporte vernáculo, es otro episodio emotivo. El papel del obispo Pildain, con sus luces y sus sombras, es también interpretado para sustanciar el temor que en la población, durante mucho tiempo, suscitaba todo cuanto rodeaba los sucesos de la sima.
Que, con este documental, por cierto, ya no es tanto del olvido. Ahora aspira a un museo de sitio, con un lugar en la historia. Para que esa parte tan desgraciada no vuelva a repetirse.

viernes, 23 de febrero de 2018

MALOS TIEMPOS

Corrían los años ochenta cuando el grupo musical vigués, Golpes bajos, hizo suyo el verso Malos tiempos para la lírica, título de un poema del poeta y dramaturgo alemán Bertold Brecht para componer una de sus canciones más exitosas. La frase se emplea para aludir a que cuando corren tiempos mercantilistas, el momento para dedicarse a actividades de inspiración como puede ser la poesía o la pintura, es el menos adecuado; inoportuno, vamos.
Si se nos permite extrapolar, situando al margen si se quiere los afanes mercantilistas, acontecimientos recientes, en vísperas de un nuevo aniversario de aquel tosco episodio del 23-F, revelan que no son buenos los tiempos para la libertad de expresión en nuestro país, visto con recelo por amplios sectores sociales y desde el exterior por organizaciones como Amnistía Internacional (AI). Habrá que insistir nuevamente en que esa libertad es un pilar esencial en las sociedades democráticas y un delito en aquellas donde se imponen el totalitarismo y la tiranía. Habrá que remitirse otra vez a la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DD.HH.) y su tajante disposición: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a casa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Es libre, por tanto -y así se recoge en las constituciones y en la normativa de numerosas naciones- la emisión del pensamiento por cualquier medio de difusión, sin censura previa.
Pero la retirada de un friso de una manifestación artística de relieve como es Arco, en Madrid; el secuestro judicial (¡el secuestro!) de un libro tras la denuncia de un ex alcalde y la condena a prisión de un rapero por parte del Tribunal Supremo tras apreciar injurias a la Corona, enaltecimiento del terrorismo, amenazas y calumnias en las letras de sus canciones, han hecho fruncir el ceño a más de uno, incluso a los que, con criterio más permisivo e indolente, se toman estas cosas -y más por pagos cercanos- con bastante pasotismo. A otros no: dirán que ya está bien, que ya es hora de que la justicia tome medidas ejemplares; pero claro, lo hacen sacando la vara selectiva de sus preferencias, exonerando entonces a los que actuán impunemente con ademanes y métodos matonescos, mientras se alegran de que artistas y creadores sean condenados, a veces hasta con penas de privación de libertad.
Mucho cuidado con estas cosas porque son fundamentales para la salud de la democracia. Mucha atención porque la libertad de expresión es el derecho que sustenta todos los demás derechos y porque desde fuera nos miran con lupa escrutadora: ya van unas cuantas sanciones desde la Unión Europea y hasta el mismísimo The New York Times ha editorializado sobre el particular: “Sea por ley o por la intimidación, España se ha convertido en un país donde los riesgos para la libertad de expresión han crecido en los últimos años”. El prestigioso diario señala la Ley orgánica de protección ciudadana, popularmente conocida como 'Ley mordaza', como núcleo de actuaciones represivas y restrictivas de libertades.
No es cuestión, por tanto, de retroceder en esta materia, eje de debates y posiciones editoriales de estos días. La panacea no es endurecer el Código Penal. Causa pavor volver a prácticas oscurantistas, a autoritarismos abusivos y a restricciones que dan idea de una democracia pedestre y de una cierta inseguridad jurídica. Más civismo, más pedagogía, más cultura y más responsabilidad: esas son las claves de una convivencia sana, plural y cualificada, donde el abrazo entre el respeto y la intolerancia sea una señal de distinción, mejor dicho, de avance social, de mejores tiempos. Insistamos: sin libertad de expresión, no hay democracia.

jueves, 22 de febrero de 2018

REPENSAR CANARIAS

El insularismo ha vuelto. Muchos dirán que, en realidad, nunca se fue del todo; pero ahora reaparece con fuerza para desvertebrar la sociedad canaria, para fragmentarla, para mermar la Canarias posible, aquella que inspiraba el nacimiento de la Comunidad Autónoma, para arrinconar el latir de un solo pueblo que son siete sobre el mismo mar.
El insularismo ha vuelto para que todo se resuelva en claves de el territorio primero. Ya no es la rivalidad, ya no es el pleito interinsular, ya no son las diferencias... Parecía la primera relegada a competiciones deportivas o murgueras, pero, hasta eso, ha recobrado pujanza en los discursos políticos y en los egoismos más o menos revelados, más o menos disimulados... En cualquier sector social. Demasiados resabios, muchos recelos para pensar y tolerar, qué más, hasta para tender puentes y transar.
Creíamos algunos, ilusos, que la autonomía y la madurez democrática propiciarían otro pueblo, mejor dicho, otro enfoque, otra mentalidad. Qué va. Hay un retroceso evidente: el ensimismamiento, la endogamia, la isla por encima de todo. Y dentro de la isla, también mitad contra mitad, el centralismo capitalino versus comarcas, el acaparamiento de las áreas metropolitanas o de la conurbación. Los monstruos, absorbe que te absorbe, autofortaleciéndose, somos los mejores y por qué todo se lo llevan para allá.
La canariedad es, en realidad, insularismo. Pensar, hacer, actuar en claves de comunidad integrada, globalizada, es poco menos que imposible. La solidaridad queda para las emergencias, para las catástrofes. Para lo cotidiano o lo doméstico, priman los agravios, las comparaciones y los rechazos sin argumentación, solo por ser de allí, de enfrente, de la otra orilla. Hasta la bonanza económica juega en contra.
Hay poco que ayude a igualar, a gestar sentimientos que luego se compartan. Algo late en el interior de cada canario para no identificarse como tal. Y miren que ha habido ganchos, hasta medios de comunicación o de transporte que sirvieron para acercar con alcances y coberturas que hacían estar más cerca unos de otros. Y fórmulas como las de la hora menos repetidas (necesariamente) hasta la saciedad en el momento de recordar en qué momento del día nos encontramos.
Canarias es un espejo de desconfianza, de no me gusta porque es de tal terriorio. Los poderes económicos pugnan entre sí pero les da igual si, al final, lo suyo, los intereses de ellos, están a buen recaudo. Venga, que se pelee el pueblo, que se entretenga con colores, carreteras, asignaciones menores y calificaciones varias mientras la producción y los negocios sigan estando en las mismas manos, en las de unas pocas manos. Ya habrá tiempo y modos de manipulación.
El insularismo prima aquí, allá y en todos lados. Y ya no quedan, o no hay, líderes sociales capaces de ofrecer y mantener un discurso creíble. Hay que repensar Canarias o eso es lo que sugiere la realidad de fechas como la que venimos padeciendo. “Peor que el centralismo de Madrid, es el centralismo de (tal isla)”, se llegó a escuchar en el congreso de una organización política. Con tal de agradar, o de ver quién decía las cosas más gruesas, en defensa de la sacrosanta causa insular, valía cualquier cosa.
Mientras tanto, mucho talento desaprovechado, muchas risas en foros y cenáculos divirtiéndose con la eterna división de los canarios, muchos debates estériles, muchas energías malgastadas... Más limpiadito. El insularismo, en fin, condicionándolo todo. No tenemos remedio. En serio, repensar Canarias.

miércoles, 21 de febrero de 2018

EL SATE QUE NUNCA EXISTIÓ


Se cumplen hoy dos meses de su publicación. Que sepamos, ni el gobierno local ha dado una explicación ni la oposición ha hecho una mísera pregunta. O sea, que el anunciado Servicio de Atención a Turistas Extranjeros (SATE) sigue durmiendo no se sabe muy bien qué sueños. Bueno, el de las fruslerías y el de las mendacidades. Ahí se encuadran. Dudosa capacidad de gestión y poco apego a la necesidad turística. Es lo que hay.

Hace dos meses, en efecto, que publicamos la entrada que, naturalmente, hoy vamos a reproducir. Poco caso le hacen al bloguero. Pero eso es lo de menos. Lo grave es generar expectativas y luego dejarlas pasar. Ejemplo de desidia política y de importar cuatro palmos de narices el incumplimiento. Total, ¿qué es una raya más para un tigre? Para anunciar y no hacer, es preferible no anunciar.

En fin, lo que escribimos y publicamos el 21 de diciembre de 2017 era lo siguiente:



“En estas cosas que se repescan durante los últimos días del año, esas consignadas a beneficio de inventario, aparece en el Puerto de la Cruz, en medio del sueño inabarcable de las infraestructuras que goza el gobierno local, forzado a destacar la conexión para la carga de vehículos eléctricos como válvula de escape, aparece el SATE.

¿Qué es el SATE? Son las siglas del Servicio de Atención a Turistas Extranjeros, cuya creación e implantación fue anunciada en el curso de una Junta Local de Seguridad celebrada el pasado mes de julio, fruto -decían entonces los responsables- de un convenio entre el ministerio del Interior y el Ayuntamiento, que ya estaba redactado -decían más- y solo estaba a la espera de las rúbricas pertinentes. El Servicio quedaría instalado en dependencias municipales pero eso sí -seguían diciendo- gestionado por efectivos del Cuerpo Nacional de Policía. “Establecer un nuevo medio que ayude a incrementar la experiencia positiva que recibe el turista en el Puerto de la Cruz, con el objetivo de fidelizar al visitante”, declaraban como intenciones.

Eso fue en julio pero del SATE nunca más se supo. Bueno, sí: a finales de agosto, con la finalidad de estudiar y aplicar las directrices del ministerio del Interior para llevar a cabo en zonas turísticas después de las acciones terroristas perpetradas en Catalunya, en el curso de otra reunión en el Ayuntamiento mantenida por responsables municipales y policiales, se vuelve a mencionar que el Servicio está a la espera del mencionado convenio.

Hasta que en las primeras fechas de octubre se anuncia que es inminente la apertura del SATE cuya sede sería la antigua oficina de turismo, ubicada en plaza de Europa que también aspira a acoger -esas al menos son las intenciones del gobierno municipal- las dependencias de la policía local. Se hablaba incluso de algunas características de funcionamiento: dos policías, de lunes a viernes, con servicios de traducción e intérprete que ofrecería el Ayuntamiento.

Termina diciembre, termina el año y no se sabe si ha sido necesario revisar el convenio o de qué depende para su firma, ni si ya ha sido trasladado y a dónde el departamento de turismo -¿no había también recursos humanos de otras áreas de la administración local?- ni si los supuestos preparativos del personal que ha de funcionar en el Servicio han culminado felizmente, de modo que el SATE esté, desde su apertura misma, lo que se dice en plenitud de prestaciones, tanto que se quiere “fidelizar al turista”, especialmente -otro suponer- a aquel que haya podido sufrir alguna contingencia de esas que no dan ganas de repetir la visita.

En definitiva, ¿qué fue del SATE? Habría que ser más cuidadosos y precavidos con anuncios de este tipo y con las gestiones que se requieren para poner en marcha nuevos servicios que se desnaturalizan o son tomados muy poco en serio cuando pasan semanas y meses sin que se vea un avance, siquiera con la firma de un convenio que parece más un codiciado objeto de propaganda política antes que un instrumento indispensable para que las partes expresen y conozcan sus obligaciones con el fin de materializar el servicio.

Termina 2017 y ni SATE ni sombras de su alumbramiento.

Es lo que tienen esos inventarios en cuyo ¿haber o debe? se anotan, sin seguridad alguna, proyectos o propósitos que luego no se cumplen. Total, el papel aguanta todo lo que le echen, que se decía antiguamente. Ahora, en algún sitio repiten algo así como 'maldita hemeroteca'”.



Se van a cumplir los dos primeros meses de 2018. Un toque poético, de Silvio Rodríguez, para acabar: “¡Y cómo pasa el tiempo!”.






martes, 20 de febrero de 2018

NUEVAS RESPONSABILIDADES TURÍSTICAS

La asociación European Cities Marketing (ECM), una organización sin ánimo de lucro que mejora la competitividad y el rendimiento de las principales ciudades europeas al aportar una plataforma para que los profesionales del márquetin de destinos turísticos, ocio y convenciones intercambien conocimientos y mejores prácticas, a la vez que amplían su red para crear nuevos negocios, publicó el pasado año un “Manifiesto sobre el futuro de las organizaciones de márquetin de destino” (DMO, por sus siglas en inglés), en el que insta a las entidades a no limitarse a la promoción sino a desempeñar un liderazgo en la gestión integral del destino. La ECM, consignemos, promueve y vincula los intereses de representantes de más de cien ciudades importantes en treinta y seis países.
Esto significa que los organismos, los patronatos, las agencias, las sociedades mixtas y los consorcios, cualesquiera de las figuras que tienen a su cargo la promoción, gestión y cuidado de los destinos turísticos habrán de ampliar su ramo de responsabilidades a lo largo de los próximos años. Dos factores son determinantes para este vaticinio: la evolución del crecimiento turístico prácticamente en todo el mundo y unos usuarios más exigentes y más críticos.
Algunos expertos tienen claro que esta es una de las grandes asignaturas que habrán de aprobar los destinos turísticos, independientemente de sus fortalezas. Según explica la ECM, están produciéndose grandes cambios tanto en el turismo de ocio como en el de reuniones o convenciones, hecho que aflora un nuevo concepto, 'coalición de alianzas en el destino', el cual posibilita la proyección de las marcas o de los destinos como sitios especiales donde vivir, visitar, estudiar o visitar.
Ello conduce a una gestión integral del destino. Hablamos de su desarrollo y de su comercialización. Los departamentos que se ocupen de eventos, convenciones y otras actividades relacionadas de alguna manera con la oferta turística habrán de operar de una manera proactiva, inteligente y predispuesta para ganar cuotas de mercado. Son los que deberán tener conciencia del producto de viajes y turismo para los visitantes. Estas organizaciones, las DMO, serán decisivas, incluso, para revitalizar las economías locales, de ahí que se hable de ampliación de responsabilidades.
El manifiesto de la ECM sostiene que “seducir a los turistas hoy en dia es una tarea más compleja. Consiste en comenzar con los locales, asegurándose que se sienten bien en su ciudad, construyendo una calidad de vida para ellos”. De ahí se deduce que los visitantes “serán seducidos por aquellos destinos donde perciban experiencias locales accesibles”.
Esa es una de las tareas que aguarda a las entidades. La ECM, en ese sentido, recomienda que el desarrollo y la gestión de los destinos se apoye en “mayores niveles de alineamiento y alianzas con otros actores públicos y privados dentro del destino, por ejemplo formando equipos con una universidad local para analizar datos turísticos, desplegando una campaña con una agencia de viajes online o poniendo en marcha un grupo específico político para afrontar un asunto específico. Estas alianzas son esenciales para ayudar a que los destinos lleguen donde quieren estar”.
Recordemos que Turismo de Tenerife es un organismo de promoción que tiene una sólida experiencia con sus antecedentes. En él participan accionarialmente el Cabildo y ayuntamientos insulares, además de la patronal hotelera y extrahotelera (Ashotel) y la Cámara de Comercio, junto a unas quinientas empresas del sector que figuran como asociadas. Su vicepresidente ejecutivo y consejero delegado, Alberto Bernabé, ha sido claro al admitir que la actuación ha ido evolucionando hacia un modelo de gestión integral. “Es donde creemos que está el futuro”, ha declarado. De eso se trata: a ver cómo sigue llevando a la práctica esas mayores responsabilidades a las que nos referimos, a la vista de se prolonga la línea del crecimiento y los clientes acentúan sus exigencias y sus demandas de mayor calidad en lo que vienen a consumir.

lunes, 19 de febrero de 2018

PRIMAVERA DE MOVILIZACIONES

Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al año 2016 son reveladores: el 60,9 % de los hogares españoles tienen dificultades, con los ingresos que tienen, para llegar a fin de mes. Un 27 % declara tener cierta dificultad; el 18,6 % dificultad y el 15,3 % mucha dificultad. En cifras globales, sobre un total de dieciocho millones trescientos setenta y ocho mil setecientos hogares, once millones cientos noventa y dos mil mil sesiscientos se encuentran con problemas para cubrir sus pagos habituales.
O sea, que la macroeconomía irá muy bien y las grandes magnitudes serán sobresalientes, que se hable de antes de la crisis será todo lo significativo que se quiera, pero la realidad para muchas familias españolas es distinta, dura y plagada de incertidumbres.
No es de extrañar entonces que los actores sociales intenten extender la sensibilidad con concentraciones y movilizaciones, incluso en fechas más aptas para la diversión carnavalera, como las que ya se han producido pidiendo el fin de la precariedad laboral y unas condiciones de vida dignas. Ahora, para esta misma semana y para el próximo mes de marzo, se anuncian otras en que volverá a escucharse la voz de los pensionistas, alentada por las más recientes declaraciones del propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a propósito de la necesidad de ahorrar para complementar las pensiones del futuro. Es tanto como decir que las mismas no darán para vivir. No eran a humo de pajas tales manifestaciones: al día siguiente, el Consejo de Ministros aprobaba una modificación de la normativa reguladora de los planes de pensiones que, según algunos analistas, se parece más a un producto financiero (más atractivo si se quiere) que a un plan complementario de la pensión.
Lo cierto es que penden muchas incógnitas sobre las pensiones, independientemente de las cíclicas noticias sobre la merma de los ahorros contenidos en su cada vez menos célebre hucha. Incógnitas que inciden en la edad de jubiliación; en los cálculos según toda la vida laboral o solo en los años más positivos y en la recuperación de la senda del equilibrio financiero de la Seguridad Social (Fátima Báñez dixit). E incógnitas acentuadas cuando se sabe que el déficit de la Seguridad Social creció en 2017 unos doscientos millones de euros hasta situarse en los dieciocho mil ochocientos millones de euros. Ahora, ante tamaña inceridumbre, se entiende que el ejecutivo haya dado luz verde a la mejora de las condiciones de los planes de pensiones privados. Posiblemente sea la prueba de que el sistema de pensiones empieza a ser insostenible.
Y así las cosas, es natural que la primavera nos traiga un paisaje de movilizaciones y protestas, algunas de las cuales ya tienen avanzadilla en las redes sociales. Para colmo, el presidente Rajoy no se ha recatado a la hora de decir que el ahorro debe hacerse incluso a costa de la educación de los hijos. ¡Uf! Si te coge... Los registros del INE vuelven a ser ilustrativos: si hay un millón doscientas mil familias con todos su miembros en paro y dos millones de desempleados no perciben ningún tipo de ingreso, ¿cómo van a poder ahorrar, cómo harán efectivo ese complemento que se predica?
Al fin de la precariedad laboral, a la petición de condiciones de vida, dignas habrá que unir también las pensiones dignas como factores de motivación para que la población entienda bien lo que se está jugando con vistas a un futuro no muy lejano. Que entienda cuáles son los sectores que saldrán ganando. Por cierto, ¿cuándo se harán públicos los beneficios de las aseguradoras y empresas del ramo?
El bucle eterno.


sábado, 17 de febrero de 2018

LA HORA DE LA VERDAD PARA UNA INFRAESTRUCTURA PORTUARIA

Está publicada en el Boletín Oficial de Canarias (BOC), luego, a partir de ahora todo lo que se haga significa entrar en la vía administrativa que, para bien o para mal, es la que en teoría sirve para conseguir lo que se pretende. Todo lo que se ha hablado, en foros, tertulias, en programas audiovisuales, entre cortados o vasos de vino, opiniones, viabilidad, aspiraciones, gustos, apetencias, sesgos... todo, todo lo que sea, ya hay que utilizar el canal del trámite administrativo, que para eso se abre.
Se trata de la resolución del viceconsejero de Infraestructuras y Transportes del Gobierno de Canarias por la que el proyecto básico del nuevo puerto del Puerto de la Cruz (versión del 2 de noviembre de 2017) y su estudio de impacto ambiental se somete a información pública y consulta por un período de treinta días. Hasta mediados de marzo, pues.
Ya pueden ir redactando quienes han discrepado, han discutido, han estudiado, han valorado negativamente y aún piensan en que se puede mejorar o corregir para presentar el correspondiente escrito ante los organismos competentes. Es una especie de hora de la verdad: pasar de las expresiones verbales y de los escaparates mediáticos al papel donde hay que plasmar ideas, modelos, sugerencias y planteamientos con respecto a una actuación de infraestructura cuyo proyecto fue declarado en su día, por el Gobierno de Canarias, Inversión de Interés Estratégico.
En otras palabras, si se quiere hacer algo distinto a lo proyectado, hay que utilizar esta vía. Es el proyecto básico y aún quedan más trámites hasta la aprobación definitiva y el posterior procedimiento de licitación de obras; pero ya hay que moverse en estas coordenadas regladas. Todo lo que se diga o haga fuera de ellas es tiempo perdido o papel mojado, como gusten, absolutamente inútil.
Por lo tanto, todos los que libremente han quemado energías y han opinado sobre esta actuación cuya iniciativa respetamos pero que no parece ser la panacea de los males que atraviesa el municipio, tienen ahora que manifestarse en sede administrativa. Estamos ante uno de los pasos importantes: la declaración de impacto ambiental y la tramitación ante la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar (coloquialmente, Costas), de la adscripción del dominio marítimo-terrestre del ámbito cubierto por el puerto al Gobierno de Canarias. Será en el momento de materializarse la citada adscripción cuando el Cabildo Insular esté en condiciones de licitar la ejecución de los trabajos.
Por tanto, ya no hay disculpas, ya no tiene sentido seguir debatiendo sobre contenidos y características cuando con ello se contribuye a la confusión y al desconcierto, incluso a la incredulidad en la viabilidad de la actuación, como se ha puesto de manifiesto.
Ahora, hay que concretar si se está de acuerdo o no, por ejemplo, con la eliminación del tacón concebido para el atraque de ferris; con la previsión de dos marinas secas (una para pescadores y otra deportiva); si es suficiente la ampliación del espacio destinado a atraques de embarcaciones deportivas (treinta y cinco más de las inicialmente diseñados) o el generado para ocho grandes yates. Algo tendrán que decir también sobre la pérdida de la categoría 'comercial' para que el Cabildo Insular pudiese promocionar la actuación.
En fin, muchos componentes y aspectos sustantivos de la misma que requieren de testimonios, observaciones y alegaciones bien fundamentadas que “deberán versar -según el texto de la resolución- sobre las circunstancia que justifiquen esta infraestructura portuaria, y todas aquellas que tengan relación con la normativa ambiental que le es de aplicación”.
No es querer asustar ni disuadir, ni mucho menos. Pero hay que mojarse: escribir, comparecer y registrar. Ha llegado la hora de la verdad, portuenses, sobre todo, los partidarios. Y si no gusta o satisface, si hay objeciones, hay que ponerlas por escrito en el trámite legal concedido.
De las palabras a los hechos. En lo del muelle, ese es el salto.



N. del A.- Pueden acceder al texto de la resolución en el Boletín Oficial de Canarias numero 29, del viernes 9 de febrero de 2018, sección V. Anuncios, páginas 4096 y 4097.

viernes, 16 de febrero de 2018

OTRA MATANZA

El gobernador del Estado de Florida (USA), Rick Scott, puede que aún aturdido por los efectos de la terrorífica acción protagonizada por Nikolas Cruz quien disparó en la que había sido su escuela secundaria hasta causar la muerte de diecisiete personas, declaró: “Queremos que esto no vuelva a pasar. Debemos tener una conversación real sobre este problema: ¿cómo prevenir que una persona con enfermedades mentales toque un arma? La violencia debe parar. No podemos perder otro niño por la violencia en este país”. Sus palabras desnudan un serio problema en los Estados Unidos, donde sucesos similares se van concantenando sin que se aprecien determinaciones claras de los poderes públicos y de la sociedad misma para cumplir el aserto del gobernador Scott: “La violencia debe parar”.
Pero, ¿cómo? Pero, Dios mío, si fue hace apenas unos meses cuando ocurrió aquel desequilibrante suceso en Las Vegas, donde un hombre armado, contable jubilado, produjo la mayor matanza con arma de fuego jamás registrada en la historia del país: cincuenta y ocho muertos y quinientos quince heridos. Los datos siguen siendo demoledores: en lo que va de año, mil ochocientas personas han perdido la vida en Norteamérica por heridas de bala. Y desde 2011, doscientas mil personas.
Oigan, esto no es cualquier cosa, por muchos episodios crueles vividos con anterioridad, para estupor y conmoción no ya de la ciudadanía estadounidense sino de todo el mundo. Un mundo que va cavando su fin, una sociedad enferma que no tiene explicación. Seguirán vendiendo armas bajo no se sabe muy bien qué principios de autodefensa y continuarán fomentando la violencia, la muerte y la destrucción.
¿Cuántos sucesos como el de Las Vegas o el de Florida tienen que reeditarse para que dejen de expedir armas de fuego a cualquiera? ¿Habrá más lobos solitarios, como han sido calificados por las autoridades los autores de los disparos, sean del perfil que sean? Es insuficiente la declaración del presidente Trump: no basta con decir que somos una gran familia, que rezamos por las familias y sus víctimas. O, dirigiéndose a los niños, enfatice: “No estáis solos”. Pues que se imaginen un incierto porvenir, mientras prevalezcan las circunstancias, cuando se calcula que nueve de cada diez civiles poseen armas. Entre la Constitución que ampara, la protección de las libertades y una extraña suerte de aceptación natural del uso de rifles, pistolas y revólveres, la cuestión es complicada. Los republicanos se resisten a hacer concesiones en los intentos de condicionar el acceso y la compraventa. El presidente Obama intentó algunas limitaciones pero no cosechó votos suficientes. Entre unas cosas y otras, pero cada vez con más niños y jóvenes muertos sobre la mesa de cualquier diálogo, continúa el espanto y el punto final sigue lejos. El problema, en el fondo, igual no son las armas sino el odio. Y este se convierte en una especie de peste contagiosa. Al mundo le queda la sacudida. No somos nadie. Y menos, en USA.


jueves, 15 de febrero de 2018

ZAPATERO, EL MEDIADOR

Más de doscientas personas, entre las que figuraban políticos en activo, ex ministros, cargos públicos socialistas, profesores, profesionales de toda condición y militantes habían firmado ayer un manifiesto en defensa del papel de mediador en el conflicto venezolano del ex presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero.
Venezuela atraviesa una crisis sin precedentes en el país y puede que en todo el continente sudamericano. Leer diariamente un periódico como El Nacional es deprimirse. No ya por el contencioso político que ha desembocado en una fractura social evidente sino por informaciones que versan sobre calidad de vida, carencias, inseguridad, casos de desnutrición infantil, pobreza extrema, en fin...
Cada vez más aislado y sin credibilidad, el Gobierno de Nicolás Maduro resiste como puede. Abrumada por acusaciones de todo tipo y que han terminado acuñando el término narcorégimen, exprimiendo el victimismo y agitando la bandera que viene el yanqui, sufriendo cómo galopa la inflación, aquella revolución bonita de la que hablaba “el Comandante eterno”, según definición de los propios bolivarianos, se estira y estira hasta agotarse, hasta hacer que se añoren otros tiempos, muy denostados por cierto cada vez que sube, uno o más puntos, el termómetro del descontento.
En medio de ese embrollo, acentuado por las ostensibles diferencias entre el Gobierno (oficialismo) y la oposición, representada por la muy frágil y descreída Mesa de Unidad Democrática (MUD), aparece un Rodríguez Zapatero que intercede a favor del diálogo entre las partes, tratando de acercar posiciones y de evitar más tensión que haga inviable una convivencia siquiera de mínimos. Su papel fue reclamado por la Unión Suramericana de Naciones (UNASUR) y ha sido apoyado por el Gobierno de España, por la Unión Europea (UE), el Vaticano y hasta por Washington. El proceso dura ya dos largos años y no parece que los avances, si es que los hay, permitan vislumbrar una salida. Al contrario, entre unas cosas y otras, el túnel aparece cada vez más oscuro.
Sobre Zapatero han llovido muchas críticas, claro. Ha desempeñado, junto al presidente de la República Dominicana, Danilo Medina, un activo papel para intentar fijar unas bases que sean respetadas y den paso a una etapa menos crispada. Pero ese papel no contenta, especialmente a la oposición que interpreta una cierta parcialidad y un alineamiento con el arco gubernamental. Ni siquiera su decisiva intervención para la liberación de Leopoldo López, por ejemplo, está mereciendo reconocimientos.
El ex presidente español, un demócrata convencido, un político de paz y concordia, está empeñado en facilitar el diálogo en el país hermano, donde la polarización ideológica y social es una latente amenaza de confrontación civil. Pero peor es el progresivo empeoramiento de la convivencia, ahora sacudida por la convocatoria de elecciones presidenciales sobre las que se ciernen todas las dudas del mundo, incluso las de si hay candidaturas alternativas a la de Maduro. El régimen totalitario venezolano hace lo que está a su alcance para sembrar el pánico. Y la oposición, a estas alturas, aún no ha sido capaz de ponerse de acuerdo para encontrar un liderazgo aceptado y un proyecto político ilusionante. Cómo será el calado de la crisis que están dudando de si acuden o no a las urnas. Ir o no ir, esa es la cuestión. Esa democracia, desde luego, sigue muy amenazada.
De ahí que tenga sentido el manifiesto público de la defensa de su papel. Las tribulaciones del pueblo venezolano merecen afanes como los del ex presidente, a sabiendas de que será difícil, por no decir imposible, dadas las circunstancias y el encono que se aprecia en lontananza, obtener resultados positivos que esclarezcan el panorama social y político, ahora mismo caracterizado por sombras inquietantes bajo las que se puede afirmar que mucho tiempo ha de pasar para superar esta crisis, en la que algunos, como Zapatero, se esfuerzan, por el momento sin fruto.

miércoles, 14 de febrero de 2018

TURISMO, LAS ACTUACIONES QUE VIENEN

Habrá que poner atención a la recuperación de los destinos turísticos del área mediterránea durante el presente año pues, de producirse, se plantea como uno de los factores que condicionará el mantenimiento de la afluencia de visitantes a Canarias. El Cabildo de Tenerife, en un informe en el que se alude a los retos para 2018, admite que se va a producir una reducción de los flujos de los principales mercados emisores.

Eso significa que la isla deberá consolidar los productos creados y cualificar la oferta, así como continuar con actuaciones de equipamiento para desarrollar nuevas opciones. Entre tales actuaciones ha de figurar, desde luego, la mejora de la infraestructura viaria terrestre (las molestias ocasionadas a los turistas, especialmente en las salidas, son cada vez más elevadas) y las medidas que se adopten para superar las consecuencias del cierre nocturno del aeropuerto 'Reina Sofía-Tenerife Sur' durante casi tres meses. Según se ha informado, la compañía Ryanair ya ha suspendido algunas líneas y vuelos. En el informe cabildicio, en efecto, se plantea como una contribución “a mejorar la movilidad en la isla”.

Hay otros objetivos de los que debemos ocuparnos, como la construcción de un nuevo terminal para el citado aeropuerto. Hasta ahora mismo -y el cierre nocturna temporal lo corrobora- se ha venido hablando de la segunda pista como actuación prioritaria. Se supone que la actuación se podrá compatibilizar, siquiera por fases. Es evidente que se trata de una inversión millonaria y que obligará a un esfuerzo considerable de las administraciones competentes. El propio Cabildo reconoce que “se trata de una infraestructura vital para la isla”.

Como vital es “maximizar los beneficios del turismo en términos de rentabilidad y empleo” pues la opinión pública está muy sensible al no entender bien que los crecimientos no se correspondan con más empleo, aumento retributivo y mejores condiciones laborales. Este asunto hay que ligarlo a una asignatura que sigue estando pendiente: la formación adecuada a las necesidades del sector. Este hecho no puede prolongarse como freno. Algunos empresarios se quejan de carencia de mano de obra cualificada, razón que obliga a sensibilizar y a esmerarse, sobre todo en todo lo que se pueda flexibilizar para acceder al mercado de trabajo.

Más retos que el Cabildo y Turismo de Tenerife se plantean como tales: la renovación alojativa y las inversiones para la mejora de los espacios públicos. Ambas determinaciones son fundamentales para lograr un producto competitivo que atraiga a más inversores y a más turistas. No olvidemos el desarrollo tecnológico del sector.

En fin, que hay mucho que hacer. Está bien eso de no dormirse en los laureles. Es de nítida aplicación, turísticamente hablando.