sábado, 21 de octubre de 2017

RECURSO ALOJATIVO MIXTO

Fue pionero el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz en la dotación de servicios sociales. Con la llegada de la democracia, en efecto, se trataba de cubrir un vacío enorme: el franquismo había practicado otra cosa, una suerte de atención caritativa, sin programas bien fundamentados ni criterios sólidos. Como otras corporaciones, sacando recursos de donde no había, la portuense se esmeró en estructurar una red de servicios que, poco a poco, con mucha voluntad y con firmes convicciones, fue ganando competencias y recursos humanos, mientras la Comunidad Autónoma, plenamente configurada a partir de 1983, iba desarrollando un organigrama que, en el ámbito de la acción social, iba incorporando nuevos enfoques y perfiles derivados, muchas veces, tanto de la aparición de nuevos problemas y realidades como de las demandas crecientes de los sectores de la población menos pudientes.
Otros conceptos, nuevos cargos, equipos multidisciplinares, normativas y convenios, muchos convenios que daban solidez a las prestaciones que las administraciones habrían de prestar. Con el paso del tiempo, se suponía que aquel organigrama se iba perfeccionando. Seguro que no había soluciones definitivas pero, al menos, los gobiernos tenían fundamentos para trabajar con cierta estabilidad y con razonables horizontes después de hacer los estudios, los diagnósticos y las auditorías correspondientes en cada municipio.
Puerto de la Cruz fue de los primeros, desde luego. Hablamos de principios de los ochenta. Empezaron a incrementarse los gastos sociales en los presupuestos. En otras localidades, en función de las posibilidades económicas y de la utilización de inmuebles o similares, también. Así, fue posible la atención a las toxicomanías, a menores de hijos de familias desestructuradas, a los suplementos educativos, a las personas dependientes, a las adicciones, a los programas de alimentación y a las necesidades más acuciantes, entre ellas una vivienda siquiera provisional o temporal para superar una de esas situaciones de ruptura familiar o de abandono de hogar que repercutía directamente en la convivencia y en los riesgos de desprotección de los descendientes. Hay que consignar que algunas de estas medidas fueron aplicadas de forma desigual y se iban desnaturalizando o evaporando, y hasta sugirieron críticas que, en el fondo, revelaban una clara incomprensión.
Precisamente, el gobierno local acaba de anunciar la puesta en funcionamiento de un denominado recurso alojativo mixto que es el primero del norte de la isla, convenido con el Cabildo tinerfeño en el marco del programa Ayelén y gestionado por Cáritas Diocesana. Es una dotación para mitigar la situación de exclusión en la que personas o familias puedan haber incurrido. Desde ahí, quieren contribuir a que los afectados se inserten laboralmente, recuperen usos y hábitos sociales y, en definitiva, normalicen sus vidas.
Es un modelo de intervención con un tipo alojativo para favorecer la inclusión social. Se trata de diez plazas, habitaciones individuales para un máximo de dos personas. Cáritas gestiona siete recursos similares en la isla, atendidos por veinte profesionales que llevan a cabo un seguimiento de las características de las personas que tendrán de ese modo, una opción con la que intentar salir de la marginalidad. Los resultados de intervenciones semejantes en Santa Cruz y La Laguna, según parece, han sido satisfactorios.
Veremos los resultados en el ámbito portuense. La carga experimental es muy importante para que la estabilidad del recurso quede garantizada.


jueves, 19 de octubre de 2017

POBREZA Y DESIGUALDAD



La última entrega de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN) reabre el debate de la situación en Canarias. Algunos datos son demoledores: el 44,6 % de los habitantes corre el riesgo de sufrir pobreza o exclusión, un porcentaje que dobla la media de la Unión Europea (UE), el 23 %. En general, la pobreza ha aumentado, como lo ponen de manifiesto los mismos registros de la EAPN que cifran en casi trece millones de personas en España las que cumplen alguno de los requisitos para ser considerada pobre: tener ingresos inferiores (una persona) a 684 euros y 1.700 (una familia de cinco miembros); sufrir carencia material severa, esto es, retrasos en el pago de la vivienda, no gozar de vacaciones ni disponer de televisión o teléfono y estar desempleado o registrar baja intensidad en la relación laboral, o sea, un trabajo de menos de dos horas. Un total de 2,9 millones de personas viven en situación de pobreza severa, es decir, en hogares cuyos ingresos por unidad de consumo es inferior a 342 euros al mes, 4.104 al año. El presidente de EAPN, Carlos Susías, lo tiene claro: “Es preocupante que las personas en situación de pobreza, las primeras en sufrir la crisis, sean las últimas en notar la recuperación; son las primeras en recibir el impacto y las últimas en recibir las bondades”.
            Ese 44,6 % canario es muy inquietante, desde luego. Un 10,8 % de la población sufre privaciones y el 13,6% de los canarios padece pobreza severa. Aparecen los datos en plena  conmemoración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza y ponen de relieve la desigualdad social, que no disminuye ni con el baile de récords en el sector turístico ni con la aparente recuperación de otros sectores productivos, entre ellos la construcción. Se habla de creación de empleo pero ya sabemos de su precariedad y de bajos índices salariales. Es evidente que habría que impulsar políticas serias (y no parches) que favorezcan la creación y el mantenimiento del empleo, antes que premiar la obtención de mayores beneficios que solo incrementan la desigualdad. Muchas voces coinciden en señalar que corresponde a los Estados la aplicación de planes y medidas que permitan a la renta básica universal satisfacer las necesidades básicas de los seres humanos.
            El debate se intensificará en las próximas fechas. A ver si en las instituciones, allí donde el asunto sea tratado y donde haya competencias para planificar y disponer recursos, surgen acuerdos positivos y eficaces, lo que más puede interesar, antes que intercambiar reproches pues el personal anda bastante cansado, por no decir harto, de las diatribas y las reprobaciones estériles. Sería bueno, más allá de posiciones partidistas o ideologizadas, no solo asumir compromisos sino consensuar planes. Andamos en fase de elaboraciones presupuestarias: es el momento de actuar y de acreditar que, para mejorar los tan desalentadores registros, es indispensable traducir en números, iniciativas y prioridades la voluntad política.
            Si no, más de lo mismo.

miércoles, 18 de octubre de 2017

TRIBUTO A LOS FEDATARIOS



Fueron unos años duros, durísimos. Episodios crudos, amargos. Un vértigo informativo como no se había experimentado antes. A cualquier hora, incluso de madrugada, aviso de llegada. Y siempre el primer parte: el número, hombres, mujeres y niños, supervivientes… y número de fallecidos en el trayecto. Nos tocó entonces, a mediados de la década pasada, en la Delegación del Gobierno en Canarias. Las informaciones se amontonaban un día tras otro. La prensa extranjera acreditada pidiendo datos. La coordinación con los responsables de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con algunas policías locales, con los dispositivos de emergencia de varias organizaciones. La instalación de tecnología avanzada para detectar y prevenir. La estructuración de un organismo supranacional, FRONTEX, con tal de ir tratando el asunto con el máximo rigor desde el punto de vista de la seguridad. El episodio de Las Raíces. Otro trágico en la costa lanzaroteña. La primera atención y el internamiento en algunos centros habilitados. Los procesos de devolución. La búsqueda de intérpretes. La visita del mismísimo presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, a algunas dependencias. Las críticas de algunos actores sociales y el respaldo de los obispos canarios a las políticas de acogida de entonces. Las reuniones al más alto nivel para empezar a encontrar soluciones desde la cooperación al desarrollo.
Fueron unos años duros, durísimos. Los años de un drama humano.
Un drama que puso a Canarias en el horizonte. Este es el título de una exposición que puede contemplarse hasta el 3 de noviembre próximo en el Parlamento de Canarias. Los ciudadanos africanos -y también de algunos países asiáticos- habían cedido ante las mafias que sin escrúpulos trafican con seres humanos y pusieron rumbo al horizonte, donde estaba Canarias como puerta de entrada la tierra de promisión.
La exposición es un modesto tributo al trabajo de periodistas y medios que entonces se afanaron en prestar una cobertura a la altura del fenómeno que era la inmigración irregular y el impacto que suponía en las islas y en un destino turístico. Los profesionales de la comunicación se esmeraron y hasta arriesgaron. Hubo imágenes que dieron la vuelta al mundo, sin exageración.
Esas fotos, entre otras imágenes y de tratamiento audiovisual, son los Testimonios de una respuesta civilizada, subtítulo de la exposición, que es una esmerada colección de los trabajos que dan fe del alcance de aquel drama, de las primeras medidas de acogida dispensada a las más de treinta y cinco mil personas que arribaron a nuestras costas en pateras y cayucos.
Los informadores, los redactores, los fotoperiodistas, los ‘freelances’ y los cámaras hicieron un trabajo descomunal durante la que se conoce no solo coloquialmente como la ‘crisis de los cayucos’. Fueron fedatarios de un fenómeno singular que vivimos muy de cerca. Tienen su lugar en la historia. De ahí que este reconocimiento que entraña la exposición sea considerado como eso, como un tributo a su trabajo y a sus desvelos. Reproducciones de páginas e informaciones, fotos en la orilla y en los riscos, imágenes televisivas y crónicas radiofónicas dan contenido a la iniciativa que coincide con una reunión del Grupo de Trabajo ‘Movimientos Migratorios y Derechos Humanos’ de la Conferencia de Asambleas Legislativas de las Regiones Europeas (CALRE).
Sin tales testimonios sería difícil comprender aquellas páginas, tan delicadas, aquellos años tan duros, aquellos episodios tan crudos.

SIN PEDIATRAS



No hay pediatras en el norte de Tenerife. Y es probable que siga sin haberlos a corto y medio plazo. Como lo leen. Como lo padecen centenares, miles de usuarios, padres desesperados que acuden a consultas, incluso de urgencias, como la establecida en el denominado hospital del Norte, en Icod de los Vinos, que ya ha sido cancelada por falta de especialistas. El eslogan publicitario se resquebraja: no es una suerte vivir aquí.
            Cierto que el problema es viejo. Que desde hace años la demanda de un servicio apropiado en consonancia con la edad de los pacientes y la carencia de una dotación adecuada se han intensificado, pero ni de lejos han sido bien cubiertas. Si tanto se ha venido insistiendo con las listas de espera como baldón de la sanidad pública canaria, la carencia de pediatras no es un problema menor. De poco han servido las voces de agentes sociales, grupos políticos y de las propias corporaciones locales que han expresado la necesidad de resolver o, cuando menos, paliar esta carencia.
            Lo peor es que no se vislumbran soluciones. El Sindicato de Médicos de Tenerife lo señalaba hace pocas fechas: “Sin solución a corto plazo”, era su pesimista mensaje en medio de las explicaciones sobre el particular. No hay pediatras porque no aumenta la formación para esta especialidad en las islas: solo veinte pediatras anuales en el Hospital Universitario de Canarias, el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria y el Materno Infantil, en Gran Canaria. Según el sindicato la falta de pediatras se agrava por la oferta de contratos precarios, “lo que provoca que muchos especialistas se marchen a trabajar fuera, donde obtienen mejores condiciones laborales”. Ni los procesos de homologación para admitir el ejercicio de especialistas de otros países han servido para paliar el déficit.
            El caso es que un servicio puesto en marcha el pasado 15 de julio en el centro hospitalario de Icod, con el fin de atender urgencias diurnas durante el fin de semana,  tiene que cerrar debido a la falta de pediatras, por lo pronto de forma temporal, pero con serias dudas sobre su reanudación y sobre su estabilidad.
            Mucha atención: estamos hablando de atención médica o clínica a menores. Se habla de, aproximadamente, veintisiete mil niños de ambos sexos y adolescentes menores de quince años. Un problema serio, sin duda, que requiere de apremios y soluciones. Hasta ahora, solo tres grupos políticos institucionales (Unidos Sí Podemos de La Orotava, USP), Asamblea Ciudadana Portuense (ACP) e Izquierda Unida Canaria (IUC, Los Realejos), han alzado su reivindicación. Cuando se han visto tantas movilizaciones, tantas protestas y tanto malestar por otros hechos de menos entidad, parece lógico que la necesidad de pediatras sea una demanda clamorosa.
            Pero aquí, ya se sabe, mucha paciencia y mucha fiestita. 

martes, 17 de octubre de 2017

SIN REMEDIO PARA EL 'CHAVOMADURISMO'

Es curioso leer al presidente de la República de Venezuela, Nicolás Maduro, que “no aceptará gobernadores golpistas”. Él, precisamente él, inductor de un auténtico golpe de Estado como 'fabricar' una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) a base de todos los peocedimientos fraudulentos que imaginarse puedan en una convocatoria electoral democrática. ¡Cómo sería que la empresa contratada para llevar a cabo el escrutinio denunció 'por lo menos, un millón de votos' favorable al Gobierno!
Y es Maduro -quien como los buenos tiranos, ambiciona sin límites- quien todavía se atreve a hablar de gobernadores golpistas. Ahora, para las elecciones regionales del pasado domingo, tampoco le bastaron fullerías, presiones, abusos mediáticos y hasta intimidaciones para consolidar el totalitarismo que el fiel Diosdado Cabello se encarga de lucir con su mazo y con el lenguaje sarcástico y provocador que sea menester.
Igual la culpa no es exclusiva del régimen sino de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que decidió participar en los comicios. ¿Para qué lo hicieron si ha ocurrido lo que todos sabían? ¿De qué vale ahora lamentarse, denunciar fraude, reclamar actas, pedir auditorías si el Consejo Nacional Electoral (CNE), la fiel e imperturbable Tibisay Lucena, ya ha cumplido por enésima vez su papel? ¿Sirve no reconocer los resultados y hasta denunciarlos ante los observadores internacionales? Algún periódico resistente a la fracasada revolución no arría la bandera y titula que “la ciudadanía se impuso los obstáculos del CNE”, detallados, por cierto, en la primera página. La vida sigue igual, el chavismo continúa su azaroso camino en Venezuela, donde el régimen, según el CNE, se queda con diecisiete gobernaciones y la oposición, con cinco, después de haber perdido Miranda donde el beligerante Capriles no aguantó.
Duele pero Venezuela, cada vez más aislada, no tiene remedio. De crisis en crisis, como dijimos en pleno verano cuando caían los jóvenes estudiantes en plazas y avenidas mientras Maduro y Cabello avanzaban con paso firme hacia la constituyente y ahondaban en la fractura social. Si la oposición creía que podía haber 'sorpasso' en algunas gobernaciones, se ha equivocado de pleno: el régimen no lo permitiría. Ahora humillarán a los gobernadores opositores, no transferirán fondos, les harán la vida imposible desde Caracas. La ANC aparecerá henchida, los prebostes del chavismo lucirán sus poderes... y la gente seguirá haciendo colas para comprar pan, traspasarán a Colombia, no cobrarán pensiones o lo harán fraccionadamente y el país, a la espera de una subida de los precios del combustible, calculará los precios en yuanes mientras los consumidores aguardan tres horas y más en una gasolinera para llenar su tanque. Mientras, la MUD seguirá debatiendo internamente y perdiendo tiempo en estrategias inútiles.
El presidente no aceptará gobernadores golpistas. No, no lo parece, es un sarcasmo. Cuando todo daba a entender que el régimen 'chavomadurista' daba sus últimos estertores, unos inyectables de errores estratégicos y de contradicciones políticas así como el propio cansancio del pueblo lo han reanimado.
Lamentablemente, no hay remedio.

lunes, 16 de octubre de 2017

¿CÓMO TERMINARÁ TODO ESTO?

Cuando el dinero sale por la puerta, la independencia salta por la ventana, si se permite la asimilación del refranero. Ya hubo algún amago, el mismo día de la pseudovotación que nadie se atreverá a homologar: cuando el Barcelona jugó con Las Palmas a puerta cerrada en el Camp Nou para no verse privado de los puntos.
El caso es -a la espera de lo que suceda hoy, en otro día calificado como decisivo aunque luego no se decida nada- que el capricho empecinado del nacionalcatalanismo está generando todas las incertidumbres derivadas de la salida de las empresas del territorio, de la caída del consumo y del freno al crecimiento turístico, especialmente en Barcelona. Tal es así que el presidente del Banco de España ya ha advertido con claridad del riesgo de corralito si se materializa la independencia, con lo que Catalunya no tendría acceso a la financiación del Banco Central Europeo (BCE) y su salida del sistema euro sería prácticamente automática. Los vaticinios sobre las pensiones y su viabilidad futura no son mejores: ¿quién las pagara?
Panorama delicado y complejo, pues. Standard & Poor's (S&P), una de esas agencias de calificación crediticia que siempre aparece cuando hay coyunturas económico-financieras que ellas mismas contribuyen a forjar, ha alertado de la posibilidad de que Catalunya entre en recesión el próximo mes, cuando el Gobierno de la Generalitat tenga que hacer frente a préstamos bancarios que superan los doscientos noventa millones de euros.
Las turbulencias catalanas producen, según los expertos, un menor ritmo de crecimiento en el resto de España, circunstancia que se puede acentuar en caso de nuevas elecciones ya que la incertidumbre política y económica podría llevar a una “sostenida caída en la confianza de las empresas y consumidores y una potencial interrupción de los negocios”, según señala S&P. Recordemos que el Gobierno de España no ha ocultado que las previsiones de crecimiento para 2018, de persistir estos condicionantes, se sitúan por debajo del 2,6 %.
“El turismo se hunde en Cataluña”, es el titular de una información periodística que refleja la desazón que ya predomina en círculos empresariales y sectores profesionales. Las reservas caen un 50 % y la hostelería, un 30 %. Son porcentajes inquietantes, desde luego. La patronal catalana Foment del Traball también ha insistido en “la grave situación social y económica” que vive Catalunya y advierte de claros riesgos de insolvencia económica.
La situación es particularmente delicada en la Ciudad Condal, donde padecen las consecuencias acumuladas del conflicto propiciado por la ordenanza de ocupación de vía pública, la aparición -en algunos casos, violenta- de la turismofobia y los atentados de agosto en las Ramblas. Al descenso apuntado del 50 % en las reservas hay que sumar la visible caída de la actividad hotelera. Tan solo en Barcelona hay setenta mil empleados en este sector. Las anulaciones de reservas y las cancelaciones de eventos por parte de grupos, particulares y empresas reflejan lo que ya algunos consideran un caos.
Cómo será de preocupante, que muchos hoteleros están dejando una carta en las habitaciones de sus clientes en la que explican que la ciudad funciona con normalidad, que es segura y que acoge eventos de todo tipo.
En definitiva, miren por dónde, el proceso separatista lleva camino de hacer realidad el sueño de los turismófobos. Cuánta razón en la pregunta del amigo catalán: ¿Cómo terminará todo esto?


sábado, 14 de octubre de 2017

CINE DOMÉSTICO

Siempre tuvo el Puerto de la Cruz querencias cinematográficas. Paradójicamente, hoy no dispone de salas de proyección. Su gente presumía de ser entendida y enjuciaba películas con facilidad asombrosa pese a no tener referencias de crítica. Varios largometrajes fueron rodados en escenarios portuenses. Y hasta surgió un actor de cierto renombre que terminó afincado en los Estados Unidos, Domingo Hernández Bethencourt, artísticamente conocido como Tom Hernández. Sin olvidar a Domingo Codesido Ascanio, David Carpenter, que llegó a interpretar a Tarzán en las minas del rey Salomón. No faltaron intentos, allá en los sesenta, de hacer algun corto. Y ya, en épocas más recientes, jóvenes cineastas se han lanzado a la aventura de dirigir sus propias producciones, contando de antemano con limitaciones de todo tipo. En el recuerdo, el Festival Internacional de Cine Ecológico y de la Naruraleza, lastimosamente perdido.
La ciudad ha acogido el cuarto Encuentro de Cine Doméstico en España, organizado por la Filmoteca Canaria, de la viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias, una iniciativa surgida en los Estados Unidos en el año 2002, promovida por expertos y especialistas en archivos fílmicos con una idea muy clara: sensibilizar a la población sobre la importancia de conservar las memorias fílmicas privadas. La celebración ha ido extendiéndose: ya son más de cien localidades, de catorce países, ocho de ellos europeos, los que acogen esta convocatoria. La clausura, ayer mismo, coincidía con la celebración internacional del Home Movie Day. Fue posible, en el exterior del Museo Arqueológico Municipal, ver imágenes del Puerto que se transformó en ciudad turística entre los años cincuenta y setenta del pasado siglo, con acompañamiento de música electrónica en directo, a cargo de Resonance, un interesante recurso para atraer a los jóvenes, según explicaba en el mismo escenario María González Calímano, directora de la Filmoteca Canaria.
La tercera edición se hizo en Extremadura y allí se acordó venir hasta Canarias para transmitir los valores del que se considera “cine casero”, una experiencia singular, interesantísima, cuyos frutos, a base de descubrimientos, pueden resultar muy sabrosos desde el ángulo histórico y desde los afanes personales de acercarse a la comunicación y a la imagen, siquiera de forma elemental y con recursos muy limitados.
El cine doméstico es el realizado por particulares con cámaras y equipos no profesionales. A partir de los años 20, la mayoría de las películas caseras se filmaban en Pathé Baby (9,5 mm) y, posteriormente, con película de 8 mm y Súper 8 mm, hasta la aparición del vídeo a finales de los años 80. El cine doméstico es un testimonio imprescindible para conocer nuestra historia, la vida y las costumbres de una determinada época o para evidenciar la transformación que ha sufrido el paisaje. Estos argumentos lo convierten en algo demasiado valioso como para no participar en su recuperación. En los últimos años y de manera progresiva, las filmotecas de todo el mundo, universidades, asociaciones y particulares han ido tomando conciencia del gran valor patrimonial y etnográfico de estas imágenes.
En esta edición, durante tres días, a puerta cerrada, en la biblioteca 'Tomás de Iriarte, en jornadas de mañana, información y análisis. Por la tarde, charlas y mesas redondas, seguidas de proyecciones, entre ellas las de Nieves Lugo, valiosísimas, pues es posible encontrar la embarcación de la Virgen del Carmen y el temporal de los años treinta del siglo XX, así como baños en el Charco La Coronela y en la desaparecida piscina de Martiánez. La Filmoteca proyectó un documental sonoro sobre el Puerto de la Cruz de Antonio Vela de la Torre, director del Centro de Fotografía 'Isla de Tenerife', realizado en 1974 y en el que es posible contemplar imágenes de la muy intensa vida nocturna de la ciudad en locales míticos como “Why Not” y “Poncho”.
Hay material. Y más que debe aparecer, a medida que este Encuentro se vaya consolidando. Los nutrientes parten de un hecho tan sencillo como personas que venían de luna de miel o vacaciones, traían o compraban una cámara de de “Super 8 mm” y grababan. Así, ha sido posible conservar imágenes del norte tinerfeño y del entonces pujante Puerto de la Cruz que ahora han sido digitalizadas. Se trata de recuperar ese material, hacer todo lo posible para no perderlo pues las cámaras profesionales no llegaron ni llegarán jamás a donde entraron las domésticas. Si en Estados Unidos, ya concedieron a la filatelia y la numismática rengo de ciencia auxiliar de la Historia, podemos hacernos a la idea de que estos testimonios que aquí se van descubriendo y sistematizando para su conservación definitiva, resultarán determinantes para rescatar e indagar sobre hechos que marcaron el devenir de los portuenses. En ese sentido, la cinemateca canaria lleva trabajando desde hace tiempo en esta línea, desde el ámbito de la recuperación de material y de la exhibición, creando una mayor conciencia de la importancia del patrimonio fílmico y de la necesidad de preservarlo y dar acceso a este patrimonio. Lo que se quiere es llevar a cabo de manera permanente una campaña de captación de imágenes antiguas con el fin de digitalizarlas y conservarlas para las generaciones venideras.
Hasta el recordado Enrique Talg Wyss, hotel 'Tigaiga', deja las suyas sobre cómo se asfaltaba en aquel entonces.
A esmerarse, pues.

viernes, 13 de octubre de 2017

ISLANDIA, EJEMPLO

Islandia, allá arriba, en el extremo noroeste europeo, tan lejana y tan fría, es noticia porque su selección nacional de fútbol se ha clasificado, por primera vez en su historia, para el Campeonato Mundial de Fútbol del próximo verano en Rusia. Pese al práctico aislamiento impuesto por su ubicación geográfica, cuenta con una economía de mercado, mantiene un estado de bienestar que presta asistencia sanitaria universal y educación superior gratuita a sus trescientos treinta mil ciudadanos. En 2009, fue clasificado por la ONU como el tercer país más desarrollado del mundo.
La noticia viene suplementada por las imágenes de las peculiares celebraciones populares tras la conquista. Pero los elementos de extrañeza y curiosidad deben conectarse, para empezar a encontrar explicaciones, con los procesos sociales que la sociedad islandesa viene experimentando desde hace años, una de cuyas conclusiones estriba en que el país ocupa el primer lugar de la clasificación europea en lo que respecta a adolescentes con un estilo de vida saludable.
La clasificación viene avalada por una investigación científica a cargo del catedrático estadounidense de Psicología y pofesor durante una parte del el curso en la Universidad de Reikiavik, Harvey Milkman; y del psicólogo islandés, Gudberg Jónsson. Firmada por Emma Young, el diario El País publicaba recientemente una información de muy recomendable lectura en la que dimensionaba los avances en las terapias aplicadas en Islandia para el tratamiento de las adicciones a consumo droga, alcohol y otras sustancias. “Si se adoptase en otros países -escribe Young, refiriéndose a Milkman- el modelo islandés podría ser beneficioso para el bienestar psicológico y físico en general de millones de jóvenes, por no hablar de las arcas de los organismos sanitarios o de la sociedad en su conjunto. Un argumento nada desdeñable”.
El trabajo del catedrático norteamericano habla también del “sentido común forzoso” como sustento primordial del gran éxito de Islandia que, a lo largo de los últimos veinte años, ha logrado reducir de forma notable el consumo de drogas, tabaco y bebidas alcohólicas entre los jóvenes. La pregunta es: si Islandia lo ha hecho, ¿por qué los demás países no siguen sus métodos y su ejemplo?
Allí trabajan con un plan nacional denominado Juventud en Islandia. No solo fueron leyes restrictivas, incluso la prohibición publicitaria para la compra de sustancias tóxicas, sino la modificación de hábitos familares, sociales y educativos. Involucraron a tutores y padres hasta conseguir una sensibilidad muy extendida. Compartir más tiempo, conocerse mejor, fortalecimiento de los vínculos, determinante. Los presupuestos de organismos públicos y federaciones deportivas se incrementaron para favorecer el desarrollo de práctica y competiciones. Los resultados, aunque siempre sea complicado contrastar la relación causa-efecto, se notan: el país empieza a ser una potencia deportiva, pese a todas las limitaciones que han de ser consideradas.
Con amplios paraguas de prevención y protección, los islandeses son ahora un pueblo más unido, mejor vertebrado y con jóvenes más sanos desde todos los puntos de vista. Young termina preguntándose: “¿Es que ningún otro país va a decidir que estos beneficios bien merecen sus costes?”

jueves, 12 de octubre de 2017

FELIZ FIESTA NACIONAL

Fiesta Nacional. Por todo lo que viene ocurriendo, la conmemoración de este año tiene un carácter especial. Hay que presumir la exaltación de los sentimientos. Y la concentración de la atención y las miradas en las Fuerzas y los Cuerpos de Seguridad del Estado que recibieron algo más que críticas por lo sucedido en la infausta jornada del 1 de octubre en Barcelona.
Junto a los ejércitos, desfilará -por primera vez en treinta años- el Cuerpo Nacional de Policía. Y, por supuesto, la Guardia Civil. Hoy no habrá muestras de rechazo sino todo lo contrario: los vítores y las expresiones de admiración se sentirán con más fuerza. "El honor es mi divisa", lema de la Guardia Civil, inspirará la identificación en otros tiempos perdida.
Hoy, disciplina, integridad, profesionalidad, lealtad, abnegación... todos esos valores sobre los que se ha escrito en más de una ocasión, en el ejercicio de responsabilidades públicas, adquirirán la dimensión apropiada en medio de unas circunstancias especiales y delicadas y sin que estén despejadas aún muchas incógnitas. Las esencias de los valores señalados, más allá de ideologías y tendencias políticas, permanecen en el tiempo y resultan decisivas en las cualidades de la convivencia.
La sociedad, sencillamente, sabe apreciarlas.
Feliz Fiesta Nacional.

miércoles, 11 de octubre de 2017

DE TRIBULACIÓN EN TRIBULACIÓN

Lo de Catalunya es ya una tragedia, con todos los elementos. Es una sinrazón constante, un drama que se prolonga. Si malos, sangrientos y agotadores son los golpes de Estado convencionales, éste, el perpetrado con premeditación, alevosía y desconexiones, no tiene parangón. 
Lo sucedido ayer pone de relieve que ni los mismos golpistas se ponen de acuerdo, saben lo que quieren pero no a dónde van ni cómo caminar. Puigdemont abona la semilla de la frustración y la incertidumbre. Es lógico que un amplio sector del soberanismo haya alimentado su malestar. Su discurso ni persuade ni abre espacios de entendimiento. Sí, pero no... No, pero sí... Tantas apelaciones al diálogo para luego no decir nada. El refugio ahora se llaman las cargas policiales y el discurso televisado del Rey: siempre hay razones victimistas para los nacionalistas.
Una impresión: el presidente catalán y sus fieles deben ser conscientes de la fractura social abierta en la sociedad catalana. O les da igual. En el viaje a una parte, a solo una parte, ya no importa nada: ni los informes técnicos de letrados advirtiendo de ilegalidades, ni las situaciones judiciales pendientes, ni las fuentes de financiación de esa república, ni los movimientos empresariales y sociales tan preocupantes ni la crisis de institucionalidad ni los asuntos domésticos, tapados lógicamente porque el supremacismo catalán es lo que importa: que esperen las listas de espera, las asistencias sanitarias, las demandas educativas... Y el clima social, porque lo peor es el clima social. De tribulación en tribulación.
Y luego, el show añadido. O los shows. Parlamentarios marchándose a cajas destempladas, abandonos precipitados y cabreados de escenarios, rúbricas para la historia... episodios tristes de la confusión y de la tragedia.
Catalunya está abierta en canal. Y aunque sea indispensable reconducir la situación, nadie tiene claro, mientras prevalezcan los elementos, cuáles son los derroteros a seguir.
Ni el gran ausente: Mariano Rajoy.